30 de octubre del 2017

¡Prepárate un puré de patata de miedo!


Puré de patata

¡No más purés monstruosos por usar las patatas inadecuadas. Si lo que buscas es una receta de Halloween sencilla, rica y nutritiva, toma nota de cómo hacer estos fantasmas de puré de patata.

Nivel de dificultad: parvulario. Sí, preparar este plato es prácticamente cosa de niños y ellos son precisamente los que más la disfrutarán, así que no hace falta dejarla para una única vez al año. Además, puedes ocuparte de la parte de fogones y ellos disfrutarán seguro dándole forma al puré con la manga pastelera.

Si no quieres un puré pegajoso o tipo pedrusco, te recomendamos que vayas a lo seguro y uses la variedad de patata Monalisa, la más versátil de las patatas. Además, esta patata tiene una cantidad de fécula idónea para un puré de patatas cremoso. ¡Estará de miedo!.

Necesitarás:

– 4 patatas grandes Monalisa (es importante que tengan el mismo tamaño)
– 1 vaso de leche entera
– 50 gramos de mantequilla
– Sal
– Guisantes (para los ojos)
– Una manga pastelera

Sigue estos pasos:
– Deja unas horas la mantequilla a temperatura ambiente.
– Cuece las patatas enteras y con piel. El agua con sal debe cubrirlas por completo.
– Cuando estén en su punto, sácalas. Lo sabrás si, al pincharlas con un cuchillo, lo introduces con facilidad y puedes sacarlo sin que se deshagan.
– Calienta la leche.
– Pon en un bol las patatas con la leche caliente y la mantequilla a temperatura ambiente.
– Tritúralo todo con un tenedor. También puedes ayudarte de un pasapuré pero no de una batidora eléctrica.
– Cuando tengas el puré, mételo en una manga pastelera y ¡a hacer fantasmas!

¿Cómo dar al puré de patata forma de fantasma?

Estos fantasmas de puré de patata son perfectos como guarnición de carnes y pescados y, si quieres usarlos de una forma realmente sorprendente, sigue leyendo.

Lo mejor es hacerlos rellenos. Igual que los fantasmas se cubren con una sábana, en esta particular receta de Halloween puedes usar el puré de patata para cubrir el plato principal.

Esta presentación es perfecta para, por ejemplo, un sofrito de carne picada o de tiras de pollo. También puedes probar con trocitos de pescado. Simplemente, haz una montañita con el preparado de carne o pescado y cúbrelo con el puré con ayuda de una manga pastelera, rodeando el relleno desde la base y cerrando los círculos hasta la coronilla.

También puedes colocar los fantasmas directamente como guarnición haciendo una base de unos 4 centímetros, rellenando el centro y subiendo hasta dar la forma de fantasma.

El toque final fantasmagórico lo conseguirás con unos guisantes para hacer los ojos aunque puedes probar con algún otro ingrediente que les guste a los más pequeños de la casa.

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